Elegir el contexto
El alumno parte de una materia, nivel y tema o de material relevante.
ClassMirror coloca al alumno en un papel activo. Lina, Jad y Maya plantean preguntas diferentes que exigen explicar, calcular, comparar, analizar o justificar.
El material, la pregunta, el apoyo, la herramienta y el feedback deben servir al mismo objetivo.
El alumno parte de una materia, nivel y tema o de material relevante.
Lina, Jad y Maya exploran aspectos distintos sin repetir la misma pregunta.
La pregunta debe ser clara, adecuada al nivel y contener o señalar lo necesario para responder.
Tabla, mapa, gráfico, imagen o documento aparecen solo si la tarea los necesita.
Editor matemático, escritura, dictado o gráfico siguen la acción exigida.
El feedback y las señales de aprendizaje ayudan a decidir qué reforzar.
El título de un capítulo aporta contexto, pero no sustituye los datos de la tarea.
El alumno sabe exactamente qué debe calcular, explicar o analizar.
Los datos están en la pregunta o en un apoyo claramente identificado.
El vocabulario y la exigencia cognitiva corresponden al nivel elegido.
Las nuevas rondas deben hacer avanzar el aprendizaje.
El caso sobre el que hay que razonar no se ha proporcionado.
La tarea y la información necesaria son explícitas.
ClassMirror no debe sobrecargar al alumno. Cada elemento tiene una razón pedagógica.
Las rondas posteriores pueden centrarse en puntos que todavía necesitan aclaración.
Datos, mapas, imágenes, tablas o gráficos se utilizan realmente en la actividad.
La interfaz cambia según la acción: calcular, escribir, explicar, analizar o construir.
No se muestra ningún documento si no es necesario para la tarea.
La interfaz ofrece lo necesario para responder, no todas las funciones disponibles.
Parte de un tema o material y transforma las respuestas en una progresión útil.